Autor: Mart Laar
Aunque no es posible copiar las experiencias de otros países, se puede aprender mucho estudiándolas. Creo que
la experiencia de Europa Central y Oriental puede resultar increíblemente útil para una transición en Cuba. Yo
mismo he aprendido que el estudio de las experiencias de otros tiene muchísimo valor. Cuandó asumí el puesto
de Presidente del gobierno en Estonia no sabía nada de economía. El único libro sobre economía que había leído
era Free to Choose (1990), de Milton Friedman. Pero como yo era historiador, para poder dirigir mi país durante
el proceso de la transición, busqué toda la información posible sobre otros países que habían pasado por una
transición. Observaba y examinaba los éxitos y fracasos de esas transiciones y basándome en esta investigación
preparé el plan de Por eso voy a darle a Cuba algunos consejos prácticos. Sobre todo, tenemos que tener en
cuenta que el fin de un régimen comunista es siempre feo. Y cuanto más tiempo duró el comunismo, tanto peor
es el resultado y tanto más feo el fin. Así, podmos prever qué vamos a encontrar en Cuba tras la caída del
régimen comunista: una inflación enorme, fracasos en la producción, deterioración de la red social, etc. Ese
colapso no es culpa de la democracia o del cambio, es una consecuencia de los 40 años bajo un régimen
comunista. A los problemas económico siguen automáticamente los psicológicos. La gente nunca pudo aprender
a pensar ni a participar activamente o tomar decisiones. Por eso, cuando el comunismo haya terminado, la gente
tiene que cambiar inmediata y rápidamente. Los intentos de resolver la situación usando las estructuras antiguas
resultarían un fracaso. La única solución son las reformas económicas democráticas y radicales.
No es posible copiar las reformas que han sido aplicadas en otros países, pero hay algunas reglas comunes que
han funcionado en todas las transiciones.
.— Primera lección: Para que una transición económica tenga éxito,primero hay que resolver los problemas
políticos. No es posible introducir reformas para introducir una economía de mercado cuando todavía no se ha
logrado el avance político. Una economía de mercado no va a funcionar sin instituciones democráticas: el
parlamento, el gobierno, la prensa libre, los tribunales independientes, el gobierno de la ley, derechos
propietarios, etc. Primero hay que romper con el pasado comunista y con todos que lo representan.
.— Mi segundo consejo: Hay que actuar rápido. El espacio que existe paraintroducir reformas extraordinarias
es estrecho y el tiempo tiene un valor enorme. Uno no se puede permitir el perder tiempo.
.— Mi tercer consejo: Actuar sin miedo. Cuando uno está en medio de unsistema fracasado, puede tener la
sensación de que nunca va a salir del caos y el desastre. Sin embargo, si uno es lo suficientemente valiente como
para tomar las decisiones necesarias, seguro que recuperará. Todo el mundo sabe qué hay que hacer para sacar
Cuba de una crisis macroeconómica — ajustar el presupuesto, introducir una reforma monetaria, liberalizar la
economía. Está claro que es más fácil decirlo que realizarlo, pero cuando uno no tiene miedo, ya sabrá como
sacar su país de una crisis.
Después de todo eso viene la segunda fase de la reforma.. Me refiero a la reforma bancaria, la privatización, la
reforma de la propiedad, una apertura de la economía a la competición, la reforma fiscal y la reforma de los sistemas
social y educativo. Cuanto mejor preparados estemos para esas reformas, tanto más éxito lograremos. Hay
una cosa que sabemos con seguridad: ¡El comunismo en Cuba caerá! Tenemos que estar preparados.